lunes, 25 de febrero de 2008

Érase una vez un carnaval

El fin de semana pasado (23 y 24 de febrero del 2008), me fui con unos amigos hacia el carnaval de Gualeguaychú, al cual nunca había ido antes. Salimos el viernes luego de trabajar y viajamos bastante bien salvo un tramo de la ruta 14 en Entre Rios donde la ruta es de un solo carril para cada mano y había un embotellamiento considerable. Vale la pena notar que fuimos con mi auto y si bien éramos 4, pudimos entrar con los bolsos y viajar cómodamente.

Llegamos a eso de las 23 hs del viernes, y teníamos intenciones de acampar en el camping que hay, pero ya estaba lleno. Por suerte varios lugareños ofrecen cuartos para alquilar, a precios no baratos, pero no hubo otra que alquilar uno para la noche del viernes y la del sabado; o sea, el domingo a las 10 nos echaban :P

Una vez instalados, salimos y cenamos un rico asado con papas fritas, y luego fuimos a bailar a un boliche llamado Bikini. Entramos temprano, como a las 2 y mucha gente no había. Pero luego se llenó y estuvo muy bueno. Pero la sorpresa vendría luego, ya que pasadas las 5 nos fuimos del boliche ya que estábamos cansados (¡hay que recordar que ese día todos trabajamos!) y afuera del boliche, en la calle costanera, estaba lleno de gente, mucha más que la que había dentro. Me pareció espectacular que hubiera tanta fiesta (aunque no faltó la típica pelea). Estuvimos un rato ahi fuera y luego nos fuimos al sobre.

Al próximo día almorzamos algo rápido (unas hamburguesas) y nos dirigimos a la playa. El tiempo estaba parcialmente nublado pero daba como para "playear" un rato. Había bastante cola para entrar (suertudos la gente del camping que entraban directamente ya que el camping y la playa pertenecían al mismo complejo), y una vez que pagamos $15 entramos a la playa que estaba también llena de gente. La mayoría gente "top", chicas flaquitas de ojos claros y hombres musculosos por doquier.

Mucha gente metida en el río, cuya agua era bien marrón por lo que no se veía nada; al menos no era un agua tan fría como suele ser la de la costa bonaerense. También parece que la moda es entrar al agua con anteojos oscuros y un vaso de cerveza en la mano (por cierto, creo que es verdad absoluta el hecho que sin alcohol no hay fiesta).

En otro lado de la playa habían unos caños que rociaban agua que venían bien ya que el sol quemaba mucho. Sin embargo, mas a la tarde pusieron música y ese lugar se transformó en una pista de baile. Debo decir que fue el mejor "boliche" que jamás haya ido: la onda que había era espectacular.

El sábado a la noche fuimos al corsódromo a ver el carnaval, desde la popular asi que no se veía mucho aunque igual estuvo bueno. Llegó un momento que me pareció un poco repetitivo.. pero como no tenía nada mejor que hacer, me seguí viéndolo.

El domingo al mediodia volvimos a la playa y por la tarde fuimos de nuevo a la pista. Se notaba que la onda era más tranquila que la del día anterior, seguramente por el hecho que la mayoría de la gente se volvería a sus vidas normales para la noche. Por suerte para mí en un momento pusieron música electrónica, y ahi sí a mover todo ¡y vaya como me cansé!

La verdad que la pasé de diez y está como para repetir en algún otro año.

lunes, 11 de febrero de 2008

Recuerdos de la Infancia


Acabo de encontrar algo muy apreciado por mi, y es un cuaderno en el cual escribí una historia cuando era chico, si mal no recuerdo, en el año 1991. Por esa época comenzaba el furor de Los Simpsons aquí en Argentina, y creo que ya había salido el álbum de figuritas coleccionables.

Vaya a saber qué pasaba por mi cabeza que me decidí a contar un cuento y usé a Bart Simpson como protagonista del mismo.
Cuenta sus peripecias (desde mi punto de vista) de aquí para allá, y elementos novedosos como el uso de lápices rosa y celeste para dar un efecto de animación utilizando los anteojos 3D; efectos de animación más clásicos a base de tijeras y recortes, e interacción con el lector de una manera similar a la utilizada en los libros "Elige tu propia aventura".

Lamentablemente en un momento se me acabó la imaginación y lo dejé inconcluso luego de 94 páginas (el libro tiene 100 hojas y hay una página por hoja). Siempre me dije que algún día lo terminaría, pero creo que como obra inconclusa le da cierto valor.
Espero no volver a perder el cuaderno, pero igual cuando pueda las pasaré a formato digital así serán conservadas hasta la posteridad.... o no.

El día de la Virgen


Hoy es un día especial para este barrio. Hoy este vecindario aparece en los noticieros y en el mapa. En un nuevo aniversario de la aparición de la Virgen de Lourdes, cientos de feligreses vienen hacia Santos Lugares, mas presisamente a la iglesia para asistir a las misas y esas cosas que hace la gente religiosa.

Para el barrio esto se traduce en una gran cantidad de personas recorriendo las avenidas, corte de las mismas, dificultades en el tráfico e imposibilidad para encontrar un lugar para estacionar; y dicho sea de paso, de la nada aparecen los viejas que te cuidan el auto por un par de monedas. ¡Hasta en la calle de mi casa había uno! Los negocios agradecidos pues venderán más de lo habitual. De hecho, en la calle aparecieron muchos puestitos vendiendo chucherías.
Pueden ver fotos que saqué de "incógnito" y subí al fotolog, en la siguiente dirección:

Cumpliendo con el Deber

Ayer mientras volvía para mi casa, yendo en auto por la Avenida San Martín, me dispuse a doblar hacia la calle Asunción, rumbeando para Devoto.

Luego de avanzar un par de cuadras, un policía me indica que me estacione. Suponiendo que era un control improvisado y me iban a pedir el registro y cédula (no divisé ninguna camioneta de control de alcoholemia), efectivamente lo hace pero luego me pide de bajar del automóvil, para ser testigo de la lectura de derechos a un sujeto que había cometido un accidente.

El suceso en cuestión ocurrió porque dicha persona abrió la puerta de su auto y no se dio cuenta que atrás venía otro individuo andando en bicicleta, el cual se golpeó contra la puerta. Se podía notar que tal puerta había sido golpeada pues no cerraba bien. Entonces hice acto de presencia mientras se le decía al conductor del auto (que no era el dueño) que sería procesado y el auto y la bicicleta secuestrados para investigación (o lo que sea).

Moraleja: Por favor miren por el espejo retrovisor antes de bajar del auto. Gracias.