sábado, 25 de octubre de 2008

¡Un año!

¿Pero cómo nadie me avisó? Ayer se cumplió un año desde que creé este blog. ¡Cómo ha pasado el tiempo! Me hubiera gustado haber publicado mas entradas... pero también la idea es hacerlo cuando uno lo sienta o crea tener algo para contar, y no por el solo hecho de postear. En fin, felicidades a... em... ¡Chabón Bravo!

martes, 14 de octubre de 2008

Oktoberfest cordobes version 2008

Si mal no recuerdo la última vez que me fui de viaje un fin de semana largo fue a fines del año 2006, a Rosario. Aquella vez fui con mi auto y llevé de paseo a mis abuelos. Luego de ello no me he ido mas, principalmente porque tenía cosas para hacer esos días o porque me daba fiaca tener que andar manejando en esas horas picos que todo el mundo se va de Buenos Aires. De haber sabido lo bien que lo pasé este finde, me hubiera ido mas veces.

Los últimos fines de semana fueron bastante caseros, digamos. Salía poco, y en cierta medida a propósito pues los estaba utilizando para realizar cosas pendientes que en la semana no llegaba a tiempo a hacer. Sin embargo, el fin de semana del feriado del Día de la Raza (el cual a último momento se movió del 12 de octubre que caía domingo al lunes 13) tenía ganas de hacer algo, y un amigo mio me dijo que se iba para la fiesta de la cerveza con unos amigos de él (los cuales al final no fueron), a través de una empresa.

Yo sabía que de nuevo, para este finde largo me hubiera divertido con las cosas que tenía pendientes. El proyecto del laburo estaba medio en rojo (el viernes me fui a las 6 en punto pero mis compañeros se quedaron hasta la madrugada según me contaron) y tenía que seguir con la tesis y corregir parciales. Todas tareas que tengo pendientes para hacer esta semana, jeje. Igual me fui porque en la charla que dio el coordinador del grupo me pareció que iba a ser una salida copada. Lástima que no había mas cabañas y tuvimos que ir en carpa, pero bué.

Me compré un colchón inflable para poner debajo de la bolsa de dormir, para que el frio del suelo no me llegue. Muy lindo el colchón, hasta se infla re fácil, pisándolo. Aunque claro que me salió un dinerillo. Despues me llevé un bolso muy pesado, asi que en un momento me arrepentí de no haber comprado una mochila de viajero (que también vendían en donde adquirí el colchón).

En el viaje de ida nos presentamos, hicimos algunos juegos para pasar el rato y charlamos (¡incluso aquellas personas tímidas e inhibidas como yo!). Como era mucha gente en el grupo hubo dos micros. Por un lado los que iban a cabañas y por otro los que íbamos en carpa, aunque creo que hubo algunas mezclas. Partimos a eso de las 11 de la noche (oficialmente era 22:30) y llegamos al lugar como al mediodía del día siguiente. ¡Qué viaje largo!

Ese día, el sábado, empezó espectacular. Un sol hermoso, y un calor casi insoportable. De hecho algunas personas se tiraron al lago del lugar de camping a nadar un rato. El agua de ese lago (no se si era un rio o qué) estaba muy fria, lo cual comprobé al meter mis pies.

Luego de la odisea de armar la carpa (necesitaría otro post para hablar de esto jaja) y de almorzar, nos dirigimos a la villa a pasear. Vimos locales, sacamos fotos, me compré un chopp "oficial, único e irrepetible" para tomar cerveza... caminamos... había chicas, cerveza y mas chicas. En algunos momentos nos dispersamos mi amigo y yo, o con Facundo también (un chico que fue solo y durmió con nosotros en la carpa), pero generalmente tratábamos de estar con el grupo. Debo hacer notar que las integrantes femeninas también se dispersaban y hacían de las suyas.. nadie era santo ahi jeje.

Más al atardecer entramos al parque cervecero, donde estaban las atracciones principales, y al rato comenzó la hecatombe, o la lluvia. Mucha lluvia.. desastre total.. barro por todos lados, ropa mojada (incluyendo la interior).. frio.. re bajon.. aunque luego como que uno se acostumbró. Creo que la cerveza ahi ayudó. Los baños un desastre como suele suceder, y Coca-Cola es así.

Damos un salto para omitir algunas escenas y llegamos a medianoche, hora en la cual volvimos a donde parábamos, cenamos, y pasadas las 2 de la mañana se armó fiesta en una de las casas. Fiesta a la que no asistí por cansancio. A todo esto la carpa era un chiquero de barro y olor a humedad. Digamos que no fue la mejor noche. Ah, en el viaje de vuelta el micro nos dejó a un par de kilómetros porque el camino estaba muy embarrado para que pase, asi que nos volvimos esa distancia a pura lluvia, con oscuridad total y pisando barro, toda la onda.

El domingo a la mañana seguía la lluvia... fue tranqui, o no recuerdo nada importante. Desayunamos, charlamos, contamos anécdotas del día anterior, luego almorzamos.. como si fuera un campamento sobrio. A la tarde temprano nos dirigimos de nuevo a General Belgrano para seguir paseando. Por suerte la lluvia empezaba a cesar y la cosa se puso mejor. Había mucha gente en el lugar.. un montón de personas tanto fuera del parque cervecero como dentro, muy copado todo.. gente alegre, bailando y chamuyando. Comí una salchica gorda con chucrut, exquisita.

Bueno después fue más de lo mismo, y hay cosas que usted lector no se debe enterar, pero el viaje fue muy divertido, la vuelta en micro la pasé bárbaro y este post te lo dedico a vos compañera de viaje que no sé si alguna vez lo leerás pero me dejaste mucho para pensar.